Heretat de Sant Joan
Desde 1823
Desde 1823, es una de las fincas señoriales más emblemáticas de la isla. Restaurada con esmero y absoluto respeto por el estilo arquitectónico y decorativo menorquín, la casa ofrece ahora un máximo nivel de confort sin perder su esencia tradicional.
Sant Joan invita a sus huéspedes a una estancia llena de satisfacción y confort.
Heretat de Sant Joan
Al Barranc d’Algendar
A 10 minutos del pintoresco pueblo de Ferrerias y a tan solo 10 km de Cala Galdana, encontramos la finca Heretat de Sant Joan, dentro de un entorno natural repleto de acebuches y encinas.
Sus amplias estancias de techos abovedados o vigas de madera, preservan el carácter original de la construcción.
Con una superficie construida de unos 400 m2, cada detalle ha sido seleccionado con un gusto exquisito, resaltando artesanías y antigüedades que cobran vida, junto a una serie de obras del artista y propietario, Xavi Timoner.
Cada objeto parece susurrar una historia, sumergiendo al visitante en una atmósfera acogedora.
La casa conjuga a la perfección tradición y comodidad.
Heretat de Sant Joan
Al Barranc d’Algendar
A 10 minutos del pintoresco pueblo de Ferrerias y a tan solo 10 km de Cala Galdana , encontramos la finca Heretat de Sant Joan, dentro de entorno natural repleto de acebuches y encinas.
Sus amplias estancias de techos abovedados o vigas de madera, preservan el carácter original de la construcción.
Cada objeto parece susurrar una historia, sumergiendo al visitante en una atmósfera acogedora.
La casa conjuga a la perfección tradición y comodidad.

Besos de Sol · Brisa de mar · Madrugadas tranquilas · Piedras con historia
Noches y charlas al fresco · Abrazos de viento os acompañarán en nuestra casa



El jardín que la rodea es un verdadero santuario natural. Entre sus rincones, destacamos el estanque, una cascada o espacios como el solárium y Chill out, que invitan a la serenidad y absorben la paz del entorno.
Dos cenadores se prestan para largas veladas estivales, mientras la piscina se abre a un extenso valle, que ofrece puestas de sol incomparables. Sin duda un refugio ideal para detener el tiempo.